COLUMNAS

También los cuentos, las historias de uno, aportan, distraen a tanto desánimo, sosiego y desesperanza

Socorro Valdez Guerrero

Es renovarse o morir, y como quiero lo primero, y aún no lo segundo. Pues a ¡Renovarme!

Aprender de la muerte y de las caída. Salir, salir fortalecida de la adversidad. Y sobre todo, buscar que tú, tú que me haces el honor de leerme veas la otra cara de la vida.

Algunas veces triste, sí, pero otras de embeleso y amor. Por eso he decidido desempolvar mi computadora, tras media década que no la uso, ahora todo es celular, y sacar mis recuerdos.

Y ¿cómo? Los que están escritos, los que son de letras. Esos que también hice en momentos de crisis económica y emocional como la que ahora estoy pasando.

No sé hacer nada y pocas cosas me satisfacen, me llenan, son mi catarsis, tanto como vaciar mi alma y escribirla.

Por eso, en tres portales de grandes amigos, porque cada uno tiene sus seguidores y lectores: relevante.mx; latitudmegalopolis.como; primeroeditores.com.mx, y en el mío que formé hace más de 11 años, más como blog, que portal mexicoesradio.com) les quiero aportar y plasmar esos cuentos, historias de vida, hechos cotidianos, memorias de sucesos que me contaron, que viví y algunos que hasta sufrí, como la muerte de mi madre, de mi hermano, y cuando pagaron por matarme, entre otros.

Todos tendrán nombres ficticios, aunque están cargados de la realidad cotidiana que a muchos nos sucede o padecemos. Así que cada semana, aportaré una historia, esas que alguna vez quise plasmar en un libro, pero que al no saber cómo, hoy decidí sacar para que aunque sea por momentos, olviden a ese bicho, esa negligencia gubernamental, esos episodios de contagio, enfermedad y muerte, pero sobre todo, esa intentona de enquistar odio y división, de imponer, sus propios traumas.

Estoy segura no lograrán, y quiero apoyar con letras, a ese mexicano que va más allá de ese puñado de obnubilados, mediocres y frustrados.

El mexicano tan grande, tan grande y tan fuerte que es para aprender de la muerte y la tragedia.

Somos muchas ¡Aves Fénix! Y yo, además, me veo como esos perros que caen en el lodo, se levantan, y con garbo salen para mostrar al mundo, aún destrozada y lastimada, ¡aquí no pasa nada! Sigamos adelante.

Related posts

DE MEMORIA

RELEVANTE MX

La casita beige de la 4T poblana

RELEVANTE MX

Un pasado sin consecuencias

RELEVANTE MX

Leave a Comment